
Dasso Viajes
Dasso Viajes es una Empresa de Viajes y Turismo con una marcada trayectoria en la provincia de San Luis y en toda la República Argentina. Con más de 40 años de experiencia, conocemos las necesidades del viajero actual y trabajamos para ofrecer servicios que combinan confianza, calidad y atención personalizada.
Nuestra experiencia, el trabajo en equipo y la búsqueda constante de la excelencia nos impulsan a seguir evolucionando e innovando. Hoy, Dasso Viajes EVyT ofrece soluciones integrales en Turismo Receptivo, Nacional, Internacional y Corporativo, además de servicios de transporte, acompañando a nuestros pasajeros en cada etapa de su viaje.
Politica
Somos una empresa de viajes y turismo que trabaja continuamente para consolidarse como referente en el mercado provincial, nacional e internacional. Brindamos servicios personalizados con altos estándares de calidad y seguridad, respaldados por nuestra amplia experiencia, un equipo humano comprometido y la mejora constante de nuestros procesos y herramientas tecnológicas.
Nuestro compromiso es ofrecer experiencias que respondan a las necesidades y expectativas de nuestros clientes, promoviendo al mismo tiempo una gestión responsable y respetuosa con el medio ambiente.
Objetivos generales
-
Promover un entorno laboral positivo, agradable y confortable, que favorezca el bienestar, el compromiso y el trabajo en equipo.
-
Optimizar nuestros recursos y procesos, buscando un equilibrio sostenible entre la calidad de los servicios, los costos operativos y el crecimiento de la empresa.
-
Mejorar continuamente la calidad de nuestros servicios, identificando oportunidades de mejora e implementando acciones preventivas y correctivas que nos permitan evolucionar y superar las expectativas de nuestros clientes.
-
Fomentar el cuidado del medio ambiente en cada uno de nuestros servicios, promoviendo prácticas responsables y sostenibles.
-
Contribuir positivamente con nuestra comunidad, impulsando y participando en acciones que generen un impacto beneficioso en nuestro entorno.
-
Estandarizar y optimizar nuestros procesos operativos, estableciendo procedimientos que permitan una organización eficiente y una prestación de servicios consistente.
-
Diferenciarnos por la calidad, confianza y atención personalizada, fortaleciendo la satisfacción y fidelización de nuestros clientes.
Historia
Corría el año 1935 cuando uno de los pioneros del transporte automotor en San Luis, Aldo Dasso, comenzó a trabajar como chofer de colectivos. En aquel tiempo, el servicio de transporte de pasajeros en Cuyo estaba a cargo de una compañía inglesa: CITA, Compañía Internacional de Transportes Automóviles S.A. Su primera tarea —recuerdan sus descendientes— fue conducir camiones en la mina de Los Cóndores, transportando mineral desde el subsuelo hasta los distintos lugares destinados a planchadas. Por su buen desempeño, sus empleadores decidieron trasladarlo a la capital puntana, donde fue nombrado “conductor-guarda”.
En 1941, Dasso fue nuevamente distinguido por la empresa inglesa, cuando el administrador de la zona de Cuyo, Frank Lewis, le propuso incorporarse como subcontratista de la compañía. Pero Don Aldo no tenía capital suficiente para adquirir una unidad. Entonces, la CITA puso a su disposición un Ford 1937, cuyo valor de 1.500 pesos fue abonando en cuotas mensuales de 125 pesos moneda nacional. Alrededor del año 1945, Don Aldo Dasso fue contratado por la Empresa Nacional de Correos y Telecomunicaciones para realizar el traslado de correspondencia —cartas, valores declarados, telegramas, entre otros— al interior de la provincia.
En 1950, la empresa le ofreció una nueva oportunidad de progreso: la explotación del corredor San Luis – Villa Dolores, aunque este proyecto nunca llegaría a concretarse. Ese mismo año sobrevino la nacionalización de los transportes efectuada durante la presidencia de Juan Domingo Perón, y el servicio quedó en manos del Gobierno Nacional a través de un interventor. A partir de entonces, Dasso se hizo cargo de la explotación en forma exclusiva del servicio que unía la ciudad de San Luis con Quines, pasando por El Milagro, Vizcacheras, El Barrial, Toro Negro, Villa General Roca, Árbol Solo, Alta Gracia, Pozo del Tala, San Francisco, Los Corrales y Luján.
En un principio, él solo constituía todo el personal de su incipiente empresa: era chofer, guarda y mecánico a la vez. En aquellos comienzos, el parque automotor estaba constituido por el Ford modelo 1937, pero tiempo después pudo incorporar otro Ford, modelo 1939. Entonces sí, debió contratar a un empleado. Con el transcurso del tiempo fueron incorporándose servicios hacia nuevos destinos.
Fueron años muy duros. Los caminos de la provincia eran, en muchos casos, apenas huellas de carros. Durante las épocas de lluvia, para poder transitar y cumplir con el servicio era necesario abrirse paso a fuerza de pala, pico y hacha, y hasta los propios pasajeros debían colaborar con la tarea. Antes de enfrentar los ríos crecidos era necesario vadear primero el cauce a caballo o a pie para encontrar el lugar más seguro por donde cruzar. Había que cuidar la integridad del vehículo, la seguridad de los pasajeros y entregar en destino la correspondencia postal que aquel Ford también transportaba. Los lugareños solían esperar a que Dasso lograra vadear el río antes de emprender ellos mismos el cruce:
“Si él no puede, no lo hace nadie”, solían decir.
Y así se mantuvo Don Aldo hasta el mismo día de su muerte, en 1981, ya que por aquellos años todavía prestaba personalmente el servicio San Luis – La Botija – San Francisco.
En 1965 se inauguró el servicio San Luis – La Botija – San Francisco, cuya concesión fue otorgada por el Honorable Directorio de la Dirección Provincial de Vialidad mediante la Resolución N.º 421 del 2 de septiembre de ese año. En 1966 se inauguró el servicio San Luis – Balde – Salinas del Bebedero, mediante una concesión otorgada por el mismo organismo el 12 de septiembre. Fue también en ese momento cuando se creó el convenio para el traslado de personal con la empresa Dos Anclas. Ese mismo año comenzó a funcionar el servicio directo desde San Luis hasta Quines por la Ruta Provincial 3.
En 1973 se inauguró oficialmente la Empresa de Transporte Aldo Dasso (ETAD). El 1.º de octubre de ese mismo año, Dasso obtuvo la concesión del servicio San Luis – Beazley, otorgada por la Dirección General de Transportes y Comunicaciones. En 1978, la empresa inició la prestación del servicio San Luis – Cañada de Vilán – Santa Rosa del Cantantal, concedido mediante decreto del 30 de diciembre de 1977. A partir de 1979 se incorporaron servicios regulares que unían las localidades de San Luis, Tilisarao y San Martín; Merlo y Santa Rosa; y Merlo y Villa Larca.
En 1980, Dasso inauguró una nueva frecuencia en el servicio directo desde San Luis a Quines. A partir de febrero de 1981 extendió hasta Concarán, con dos frecuencias, el servicio Merlo – Villa Larca. También se modificó el tramo San Luis – La Botija – San Francisco y se extendió hasta el paraje San Roque el servicio de San Luis – Santa Rosa del Cantantal. Al año siguiente, una prolongación de la misma línea benefició a los vecinos de Balzora. Además, se incorporó una nueva frecuencia en el servicio a San Francisco pasando por El Algarrobal.
Con el tiempo, ETAD pasó a denominarse Dasso Sociedad Anónima, ya bajo la conducción de los hijos de Aldo Dasso, quienes conocían el valor del esfuerzo y recordaban aquellas épocas con cierta nostalgia: años en los que se forjaron incontables amistades y quedaron innumerables anécdotas. Con el paso del tiempo, nuevas generaciones fueron integrándose a la empresa familiar.
En 1982, en paralelo con Dasso S.A., los hermanos Juan José (Lalo), Aldo Alberto (Rudy), Héctor (Baby) y Zulema (Camucha) Dasso inauguraron una empresa de viajes y turismo que, además, ofrecía servicios de transporte de pasajeros bajo la denominación ETAD. Más adelante, la empresa adoptó el nombre DASSO VIAJES EVT, recibiendo su habilitación definitiva el 8 de febrero de 1983.
Desde entonces, Dasso Viajes desarrolla su actividad como empresa intermediadora de servicios turísticos, especializada en turismo receptivo y emisivo, traslados exclusivos con flota propia de vehículos, transporte en general y excursiones locales y nacionales, continuando una historia familiar vinculada al transporte y al turismo que comenzó varias décadas atrás.
